El alboroto producido en el hemiciclo y la consternación de los diputados es trasladable a la sociedad española del momento. Nos encontramos en los convulsos años de la I República española y la inestabilidad política es una constante.

Tras la derrota parlamentaria y la posterior dimisión de Emilio Castelar como presidente del ejecutivo el 2 de enero de 1874, se procede a la elección de su sustituto en la sesión parlamentaria del día 3.

En ese momento un grupo de militares dirigidos por el general Manuel Pavía ocupa violentamente el hemiciclo y obliga al presidente de la Cámara, Nicolás Salmerón, a desalojar la sala. La presencia e injerencia de los militares en la vida política española no es nueva, si bien es la primera vez que ocupan la sede de la representación del pueblo e imponen un nuevo orden político. La trascendencia del golpe de estado del general Pavía radica en la configuración de una nueva etapa republicana bajo la dirección del general Serrano, hasta el pronunciamiento el 29 de diciembre del general Martínez Campos en favor de Alfonso XII, dando comienzo a la época de la Restauración.