
|
|
|
|
Tras la breve vigencia de la Constitución española de 1812, Nicaragua, como parte de la Federación de Centroamérica, se rigió por la Constitución Federal de 1824 y, dentro de la Federación, por la Constitución del Estado de Nicaragua de 1826. A raíz de su separación de la Federación, se aprobó la Constitución del Estado de Nicaragua de 12 de noviembre de 1838, que seguía las líneas de las Constituciones federal y estatal anteriores.
La aprobación de una nueva Constitución en 1854 (Constitución del General Frutos Chamorro) vino a coincidir con la intervención del filibustero Walker y posterior guerra civil. En 1858 se aprobó una nueva Constitución, que presidió un etapa de gobierno conservador.
La llegada de los liberales al poder, bajo la dirección del General José Santos Zelaya, se tradujo en la Constitución de 10 de diciembre de 1893 ("Constitución libérrima"). Su vigencia efectiva se vio interrumpida por la intervención norteamericana, que dio lugar a diversos proyectos de Constitución (así en 1911 y 1913). De ellos, el aprobado el 21 de diciembre de 1911 tuvo vigencia, con diversos avatares, hasta la aprobación, en 1939, de la Constitución patrocinada por el dictador Anastasio Somoza, reformada en 1948 y 1950. Fue sustituida, manteniéndose el somocismo en el poder, por la Constitución de 1972.
La toma del poder por el sandinismo se tradujo, primeramente, en el Estatuto Fundamental Sandinista de 19 de julio de 1979; más adelante, en la convocatoria, en 1984, de una Asamblea Nacional Constituyente, que, dominada por el partido Sandinista (el FSLN obtiene el 67% de los votos, lo que se traduce en 61 escaños de los 96 de que consta la cámara) aprobó la Constitución Política de Nicaragua de 9 de enero de 1987.
Este es el texto actualmente en vigor, con las profunda reformas que han supuesto las Leyes de Reforma Parcial a la Constitución Política, de 1 de febrero de 1995 y 18 de enero de 2000. Esta última altera notablemente la regulación de la Presidencia de la República y de la Corte Suprema.