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El poder y sus límites: figuras del tirano Madrid, 9-10 de junio de 2005 Paradigma todavía vivo y presente en la cultura occidental desde los orígenes mismos del pensamiento político europeo, la figura del tirano es un elemento imprescindible de la teoría del poder. Y si en Platón su función es ambivalente y abarca tanto la degeneración del poder cuanto una posibilidad de establecer -inicialmente por la fuerza- la "ciudad perfecta", en multitud de textos sucesivos, a partir del Ierón de Jenofonte, y más aún desde la época romana, se halla definida su tipología como el antítesis del dirigente virtuoso, el regidor que, al ejercer el poder de forma ilegítima -bien por su adquisición original, bien por su ejercicio concreto-, transgrede todas las reglas de un gobierno justo y establece un régimen ilegal, basado en el desenfreno, la violencia, el interés privado por encima del público. Así, a través de la Edad Media y del Renacimiento, el tirano asume los rasgos del "antipríncipe", en una gran variedad de caracterizaciones que vinculan su mal gobierno con la degradación inevitable de su psicología, hasta aventurar, con Hobbes, la necesidad del despotismo como único fundamento para una política secular. Los procesos de igualación y democratización que han definido la Edad Contemporánea a partir de la Revolución Francesa han mostrado en la figura del tirano muchas formas antes inéditas. La degradación del concepto de autoridad que resulta de la ruptura con la tradición y el surgimiento de sociedades de masas ha reproducido, en forma de férreas dictaduras, las antiguas tiranías; pero -tal como analiza Hannah Arendt- también les ha dado una dimensión cualitativamente nueva en los totalitarismos del siglo XX; o bien, como han señalado muchos críticos de la modernidad, las han despersonalizado, pero conservado, en sociedades meramente administradas, burocratizadas o sometidas a leyes económicas, de modo que no queda en ellas espacio para la libertad y la política. El final de la guerra fría y los nuevos conflictos mundiales han venido, a pesar del optimismo inicial, a acentuar estas cuestiones. El estudio
del tema de la tiranía tiene como finalidad analizar la fenomenología
del poder ilegítimo y violento tanto en su génesis y formación
histórica como en sus implicaciones teóricas. Para ello,
se ha tratado de reunir las competencias de los especialistas más
destacados en la materia, buscando la interacción entre la reconstrucción
diacrónica del fenómeno y un enfoque teórico dirigido
a evidenciar las implicaciones ideológicas que subyacen a la formación
del concepto de tirano. En el marco de los trabajos, está prevista,
además, la celebración de una Mesa redonda sobre el tema
-estrechamente relacionado con el problema de los límites y la naturaleza
del poder político- de la "biopolítica"; para ello, se celebrará
un debate sobre el libro del filósofo italiano Roberto Esposito,
Bíos.
Biopolitica e filosofia (Turín, 2004), que contará con
la presencia del autor y de destacados pensadores españoles e italianos.
PROGRAMA Jueves 9 de junio |