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Lara Vilà
CAROLINA MICHAËLIS DE VASCONCELOS
Los estudios dedicados a la
lírica galaico-portuguesa medieval no estarían completos
sin la presencia del trabajo de Carolina Michaëlis de Vasconcelos,
o Doña Carolina, como familiarmente se la conocía en la Facultad
de Letras de Coimbra. Entre su extensa bibliografía, dedicada en
su mayoría al estudio de la poesía lírica medieval
y a la del Quinientos portuguesas destaca especialmente su edición,
en dos volúmenes, del Cancioneiro da Ajuda, en la que trabajó
durante más de veinticinco años de su vida, cuya labor inició
poco después de haberse establecido en Portugal, tras haber dejado
atrás su Alemania natal, que la vio nacer, en Berlín, un
15 de marzo de 1851.
No tempo da minha juventude a
entrada nas Universidades ainda estava rigorosamente vedada às estudiosas
do sexo feminino, mesmo em Berlim, minha citade natal,a metrópole
da inteligência, como é cotume chamá-la. À força
tive de ser autodidacta, tendo por mestres apenas livros.
Una situación que no iba a
impedir que la entonces joven investigadora acumulara una gran cantidad
de conocimientos de diferentes lenguas y literaturas románicas como
muy bien demuestra el hecho de que con tan sólo 16 años publicara
una crítica a un trabajo del romanista A. Mussafia sobre una versión
en prosa de la leyenda de Crecencia en español antiguo y que un
año más tarde la editora Brockhaus le encargase dos comentarios
a una edición escolar del Cid de Herder y una nueva edición
del Romancero del Cid, que publicó a los 20 años.
Como ya decía al principio, quizá sea la edición del Cancioneiro da Ajuda su obra más destacada y a la que dedicó mayor parte de su vida. Durante 1877, año en el que nació su único hijo, afirma haber pasado meses felizes e saudosos en la empresa de decifrar e copiar, com paixao e paciência essas páginas seis vezes seculares. La idea de esta edición nace a raíz de su interés por los orígenes de la poesía del Quinientos por ella estudiada, en especial la de Luis de Camoes, Gil Vicente y Sá de Miranda, entre otros. Su creencia de que no era posible realizar un trabajo filológico serio sobre la poesía de estos autores si se carecía, no sólo de un conocimiento de su contexto biográfico y sociocultural, sino también del de la poesía de sus antecesores y contemporáneos, en otras palabras, el interés por las cuestiones de modelos e influencias, la llevaron al estudio y edición de otros Cancioneros portugueses contemporáneos de estos autores como son O Cancioneiro Fernandes Tomás y el Cancioneiro do Padre Pedro Ribeiro. Ese mismo interés la hizo retroceder en el tiempo e interesarse cada vez más por la literatura medieval. Las diversas referencias a poemas o autores arcaicos y las frecuentes alusiones a la poesía trovadoresca en las obras de los poetas quinientistas hicieron que se sumergiera en una tarea ingente como fue la edición del Cancioneiro da Ajuda. Todo ello dibuja una imagen de perfecta coherencia de la obra de la investigadora de la que destaca una voluntad, manifestada a lo largo de toda su vida, de corrección, erudición e investigación, elementos que echaba de menos en el campo de la historiografía literaria y la cultura portuguesa y cuya carencia le criticó en numerosas ocasiones. Como explicar e em que se fundamenta
este desprezo para com os bens culturais, tanto os próprios como
os alehios? Esta prodigalidade leviana? A antipatia pelos dados objectivos,
pelos factos em si? Considero-os, como ja afirmei, o reverso triste do
talento poético dos portugueses, da sua riqueza natural, do seu
cosmopolitismo caloroso e tolerante. Para este povo costeiro, dotado, receptivo
e sensível, o poetar torna-se demasiado fácil. Nao há
quase ninguém que nao o consiga. Quase todos o fazem. E, se hoje
se perde um poema, amnha faz-se outro. Para quê aperfeiçoar,
compilar e copiar, tarefas maçadoras, morosas, aborrecidas, quanto
se pode improvisar com a maior das facilidades?
Es esa voluntad de exactitud
y de rigor científico, principios muy frecuentes en los estudios
del siglo pasado, la que rige, pues, su edición del Cancioneiro
da Ajuda para la que realizó una edición crítica y
comentada de los textos, con resúmenes en alemán, notas y
esquemas métricos. Hizo investigaciones bibliográficas, paleográficas,
biográficas e histórico-literarias y aplicó a su estudio
las tendencias de moda en Alemania, fruto de las vigentes a principios
del siglo XIX, aún no totalmente implantadas en Europa, valorando
los escritos sobre los cancioneros galaico-portugueses de eruditos tan
conocidos como Diez, Bellermann, Wolf, entre sus compatriotas, y Teófilo
Braga, Gaston Paris y Menéndez y Pelayo.
No se limitan a la edición del Cancioneiro da Ajuda los trabajos de Doña Carolina sobre la Edad Media, a pesar de ser esta edición su aportación más importante al estudio de la literatura de esa época. Hay que destacar entre su bibliografía dedicada al medievalismo, siempre manteniendo su afán por descubrir y trazar la línea de modelos e influencias, uno de sus estudios fundamentales: "André de Resende e a Crónica do Mouro Rasis" publicado en 1919 en O Arqueólogo Português o los diversos ensayos dedicados al estudio del romancero peninsular: "Estudos sobre o Romanceiro Peninsular" publicados en la Revista Lusitana entre 1890 y 1892, y los "Romanzenstudien" escritos en alemán en 1892. Estos ensayos precedieron al conocido conjunto de artículos Romances velhos em Portugal, publicados por primera vez en la revista Cultura española entre los años 1907 y 1909, centrados en la reconstrucción de ciertas líneas mantenidas a través de la tradición oral. Lamenta también en esta obra la falta de estudios serios sobre el tema en tierras lusitanas similares a los realizados por Ramón Menéndez Pidal en España, del que adopta, junto a las de Wolf y Milà i Fontanals, la distribución y la clasificación de los romances. Además de sus estudios medievales, la otra gran aportación de Doña Carolina a la historiografía literaria románica son sus importantes estudios sobre Luis de Camoes, Gil Vicente y Sá de Miranda, amén de otros poetas menores contemporáneos a éstos. Al tratarse de estudios referidos al siglo XVI, estos trabajos caen fuera de nuestros límites, pero vale la pena recordar de nuevo que fue en un principio el interés por los orígenes y las influencias recibidas por estos poetas las que llevaron a la investigadora alemana a adentrarse en el estudio de la lírica galaico-portuguesa medieval. Muy brevemente, pues, cabe destacar entre la vasta obra dedicada por ella al Quinientos portugués una edición de Os Lusíadas publicada en 1873. Para Doña Carolina, Camoes es el poeta que encarnaba com perfeiçao ... a alma portuguesa enamorada por excelência según escribió en el prefacio a la antología As cem melhores poesias da língua portuguesa. Anotó también la traducción de las Rimas hecha por Storck procurando expurgar la obra de las deturpaciones a que la habían sometido con anterioridad editores menos cuidadosos. En multitud de ensayos y notas, se dedicó a solventar numerosos problemas referentes a la autoría de ciertas poesías atribuidas a Camoes o a defender de la acusación de plagio o imitación a otros poetas, como Diogo Bernardes o Pedro Andrade Caminha, haciendo gala de su conocida tendencia al rigor y a la exactitud: Tentando explicar o fenómeno,
procurei as suas origens, apontando como causadora a prodigalidade dos
artistas portugueses, -louvada por uns como bizarra fidalguia, e censurada
por outros como desleixo e indiferença, falta de brio e de patriotismo
[...] Ao próprio Camoes foram atribuídas poesias alheias
logo pelo primeiro, leal e benemérito publicador das suas Rimas;
e sucessivamente por todos quantos se empenharam em avolumar essa colecçao:
depois de Soropita, Estevam Lopes, Domingos Fernandes, António Álvares
da Cunha, Faria e Sousa, e nos nossos dias o Visconde de Juromenha e Teófilo
Braga.
[Cancioneiro
de Fernandes Tomás, pp. 7-9]
De la bibliografía dedicada al estudio de Gil Vicente cabe destacar las Notas vicentinas, notas preparatorias de la edición crítica de la obra del poeta, publicadas en la Revista da Universidade de Coimbra entre 1912 y 1922, más tarde reunidas en la obra Autos Portugueses de Gil Vicente y la Escuela Vicentina. En el estudio de la obra del humanista Sá de Miranda, centrando su interés en sus Sátiras, se reconoce aquella voluntad de encontrar puntos de relación entre los autores, idea que se desprende de su afirmación de que sem Miranda ... nao florescia um Camoes! Siempre en contacto con otros eruditos contemporáneos, y a petición de algunos de ellos, Doña Carolina realiza, junto a Teófilo Braga, aquello que considera o primeiro resumo metodicamente ordenado dos factos historicamente mais importantes da literatura portuguesa apurados até 1892, es decir, su História da Literatura Portuguesa, trabajo que recayó mayoritariamente en sus manos, limitándose el trabajo de su colaborador al estudio del período entre el siglo XVII hasta los años 60 del siglo XIX, trabajo en el que, dicho sea de paso, introdujo ella misma nuevos elementos. En esta obra, Doña Carolina introduce la valoración del elemento geográfico en la producción literaria de un pueblo, lo que ella denomina "alma portuguesa" que consiste en un sentimentalismo brando e bucólico, por un saudosismo melancólico, que a palabra saudades define melhor e mais sucintamente do que qualquer outra, pelo seu proverbial enamoramento, pelo seu 'morrer d'amor'. Según ella es ese alma la que justifica la riqueza productiva en determinados campos en detrimento de otros, idea, ciertamente relacionada a las teorías del romanticismo alemán acerca del carácter y la cultura de una nación. Esta relación establecida entre la literatura y la psicología de un pueblo dieron lugar a un librito dedicado al estudio de la saudade, A saudade portuguesa, que tuvo su origen en una consulta hecha por un erudito acerca de un verso de Camoes -Saudade minha, quando te varia?-. En esta obrita, Doña Carolina define la saudade como: o morrer de amor [...] sao realmente as sensaçoes que vibram nas melhores obras da literatura portuguesa, naquelas que lhe dao nome e renome [...]. Nao faltam no Cancioneiro do povo, nem ja faltavam na sua fase arcaica, nos reflexos cultos da musa popular que possuímos, isto é, nos cantares de amor e de amigo dos trovadores galego-portugueses [...]. [A Saudade
Portuguesa, pp, 35-36]
Entre las obras tardías
de Doña Carolina destaca el "Glossario do Cancioneiro da Ajuda"
publicado en la Revista Lusitana en 1920 o algunos estudios etimológicos.
Como ejemplo modélico de su más que probada preparación
filológica destaca también el volumen Liçoes de Filologia
Portuguesa que recoge algunos de los cursos hechos a sus alumnos de la
Facultad de Letras de Coimbra a lo largo de sus años de actividad
docente. Demostró también sus conocimientos en el ámbito
de la Etnografía con la publicación de algunos ensayos.
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