(4 a.C. - 65 d.C.)
Lucio Anneo Séneca, hijo de
Séneca el Viejo, también llamado "el rétor" (muy apreciado
por los escolásticos), nació en la actual ciudad de Córdoba,
en la Hispania Bética. No conocemos con exactitud la fecha de su
nacimiento, pero se estima que fue aproximadamente en el 4 a. C. Su familia
se mudó siendo él aún un niño a Roma, llevado
en brazos por una tía suya. Este recuerdo del autor sería
el origen de un fuerte vínculo con aquella mujer, tal y como nos
lo cuenta él mismo. Una vez en la capital del Imperio, Séneca
se educó en diversas escuelas de retórica y filosofía
estoica, como le correspondía por ser miembro de una familia de
caballeros dedicados al ejercicio de la oratoria. Sus maestros fueron
Sotión, de la escuela estoico-pitagórica (se dice que a causa
del influjo de éste, Séneca se hizo vegetariano durante un
tiempo), Atalo y Sestio. La importancia del estoicismo es fundamental para
comprender su obra así como el modelo de comportamiento que regiría
su vida y que determinaría su muerte: se suicidó por orden
del emperador Nerón, de quien fue maestro y mentor. La salud del
joven Séneca fue frágil y para fortalecerla realizó
un viaje a Egipto, donde permanecería durante cinco años.
En el año 39 le encontramos
de nuevo en Roma en el cargo de Senador, y en el año 41 es desterrado
a Córcega por el emperador Claudio. El motivo de su expulsión
fue haber mantenido relaciones adúlteras con una mujer de la familia
imperial, Julia Livilla. Posteriormente la condena sería revocada
por Agripina, quien le hace volver para que eduque a su hijo Nerón.
A partir de la muerte de Claudio en el 54, el influjo de Séneca
en la familia real y en los asuntos de estado irá creciendo progresivamente,
primero como tutor del joven emperador y luego como consejero suyo bajo
el cargo de "amicus". No obstante, la actitud cada vez más excéntrica
del gobernante, sus decisiones arbitrarias y carácter iracundo ocasionaron
que Séneca se retirase de la vida pública en el 62, lo que
no evitó que se viera implicado en la Conjura del Pisón en
el año 65. Nerón ofreció entonces a Séneca
la opción de perecer por su propia mano (una forma de llevar a la
práctica la doctrina estoica del suicidio) como forma de evitar
otro tipo de represalias, con toda seguridad menos dignas.
La vida de este autor compagina dos
extremos aparentemente contradictorios: la dedicación ferviente
a una doctrina filosófica que propugnaba el distanciamiento de las
inquietudes del mundo externo, consideradas fuente de infelicidad y agitación
inútil, y la experiencia directa con la administración del
poder político. Efectivamente, Séneca asistió a lo
largo de su vida al reinado de Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio
y por supuesto, Nerón, y su filiación con la familia julio-flavia
le llevó a presenciar multitud de excesos en el ejercicio del poder:
ejecuciones, libertinaje, expropiaciones del patrimonio particular. siendo
al final él mismo víctima de aquella maquinaria. Sin embargo,
ha sido considerado por la posteridad como uno de los más claros
exponentes del "estoicismo nuevo".
ESTILO
La aportación de Séneca
a la literatura latina reviste de gran importancia, ya que se le considera
el creador de un nuevo tipo de literatura tanto en prosa como en verso.
Su originalidad consiste en que renuncia a los viejos modelos formalistas
sustituyéndolos por un estilo más natural, casi improvisado,
que mantiene la forma oral aunque sin renunciar al tono persuasivo aprendido
de la retórica. En sus escritos encontramos frases breves, sin la
subordinación de oraciones que se había convertido en el
sello característico de la literatura imperial. Abundan las paradojas,
antítesis, personificaciones y metáforas, pero sobre todo
el exemplum, la explicación mediante un ejemplo práctico
de la teoría. Sus tratados, que abarcan variedad de temas, desde
la filosofía natural hasta la política, están concebidos
en forma de cartas, por lo que la tercera persona aparece raramente. La
forma espistolar permite dar a la expresión del pensamiento una
transmisión más directa, de un yo a un tú. El contenido
de estas cartas-tratado es principalmente moral, humanista, prefiguran
normas de comportamiento que hoy nos parecen naturales pero que en su época
estaban lejos de ser aceptados por la gran mayoría de la sociedad,
como censurar del maltrato a los esclavos o considerar inhumana la diversión
que proporcionaban los espectáculos de gladiadores. Muchos escritores
cristianos
del mundo romano tomarán a Séneca como modelo estilístico
a causa de la identificación de sus propios ideales con los de éste.
El fondo filosófico de su sistema moral es, como hemos dicho, claramente
estoico; la prevención contra las pasiones y la búsqueda
de la paz interior mediante el alejamiento de estas, junto con una concepción
igualitaria de la dignidad humana, dan cohesión a su sistema de
pensamiento. Sin embargo, la forma de exponer estos pensamientos resulta
a menudo inconexa, faltando la unidad argumental que caracteriza
a otros filósofos. Algunos temas son presentados de manera demasiado
prolija mientras que otros quedan apenas esbozados. Su concepción
de la filosofía es pragmática, mas enfocada hacia los actos
y palabras que conducen a la virtud que a la formulación de complejos
enunciados lógicos. Estos son el instrumento que sirve de soporte
a la conducta, pero no la suplantan. En su tono moral se hacen frecuentes
alusiones a la deidad como fuerza rectora del comportamiento humano.
Además de su obra en prosa,
Séneca es conocido por sus tragedias, consideradas por la crítica
como demasiado cerebrales, declamatorias y faltas de armonía formal.
Se trata de reflexiones sobre el efecto que el mal tiene en las acciones
de los seres humanos, y aunque no están directamente inspiradas
en la filosofía estoica, aparecen algunas alusiones aisladas a ella.
Todos los dramas tienen sus equivalentes en las tragedias griegas clásicas:
Medea, Fedra, Edipo. de modo que las variaciones son mínimas, aunque
emplea una métrica totalmente distinta.
OBRAS
Conservadas
De providentia
De constantia sapientis
De ira
Consolatio ad Marciam
De vita beata
De tranquilitate animi
De brevitate vitae
Consolatio ad Polybium
Consolatio ad Heluiam
Naturales quaestiones
De beneficiis
De clementia
Epistulae morales ad Lucilium
No conservadas
Moralis philosophiae libri
De oficiis
De remediis fortuitorum ad Gallionem
De pauperate
De superstitione
De matrimonio
De inmatura morte
Exhortationes
De motu terrarum
De lapidum natura
De piscium natura
De forma mundi
De situ Indiae
De situ et sacris Aegyptiorum
De vita patris
Tragedias
Edipo
Hercules Otaeus
Tiestes
Atreo
Fedra
Medea
Troades
Edipo
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