BIOGRAFÍA
Julio César (100-44
a.C.)
Nació en Roma y era
miembro de la gens Iulia, nieto de Mario, lo que le implicaría políticamente con el grupo
de los populares. Del 81 al 79 a. C. fue oficial en varias campañas en Asia. En el 84 se casó con Cornelia, hija de
uno de los enemigos de Sila, lo que le obligaría a exiliarse
hasta la muerte de éste. Al igual que su oponente político,
Cicerón, estudió retórica con Molón de Rodas.
Subió muy rápidamente
en el cursus honorum, en el 69 era cuestor, en el 62
pretor y en el 63 alcanzaría la dignidad de pontífice máximo.
En el proceso que se celebró con motivo de la insurrección
de Catilina, César se opondría a la postura de Cicerón,
abogando por el encarcelamiento de los acusados en lugar de su eliminación
sumaria.En el año 61 le encontramos destacado en la Hispania Ulterior,
donde se enriqueció notablemente, algo muy frecuente entre los funcionarios
romanos en las colonias, y un año después vuelve a Roma para
formar el llamado primer triunvirato, junto a Craso y Pompeyo. Luego marchará
a la Galia, sustituyendo la anterior política romana de penetración
relativamente pacífica por una ofensiva bélica con la que
llegaría hasta el Rhin entre los años 58 y 54 a.C., realizando
también una expedición a Britania. Todo esto le granjearía
una sólida fama como estratega.
En abril del 59 César
decide, a fin de reafirmar su vínculo con Pompeyo, darle la mano
de su hija Julia, lo que no impedirá que a la muerte de Craso (53
a. C.) Pompeyo se haga investir consul sine collega ese mismo año
y mande a su suegro la orden de licenciar su ejército y regresar
a Roma. César, lejos de obedecer regresa a la ciudad, sí,
pero cruza el Rubicón seguido por sus tropas (allí es donde
dirá su famosa frase alea jacta est, la suerte está echada).
Así comenzará la guerra civil, que termina cuando Pompeyo
es vencido en la batalla de Farsalia, en el año 49, pero huye a
refugiarse a Egipto y César lo persigue. Cuando Pompeyo llega a
Alejandría, la ciudad y el país entero se encuentran en un
momento de notable inestabilidad debido a la disputa dinástica entre
los dos herederos, Cleopatra y su hermano Tolomeo. Los egipcios, deseosos
de granjearse la amistad del vencedor, matan a Pompeyo y le ofrecen su
cabeza a César. Este decide ponerse del lado de Cleopatra en la
contienda, la pone en el trono de Egipto y después se desposa con
ella (47 a. C). Una de las consecuencias más desafortunadas del
incidente fue el incendio de la famosa biblioteca de Alejandría.
Tras varias campañas
victoriosas en Asia y África, la guerra civil termina finalmente con
la batalla del río Munda (45 a. C.). Después de esto César
irá acumulando cada vez más poder dejando de preocuparse
por mantener las formas republicanas, al tiempo que aplicaba una política
de limitación del poder del Senado, saneamiento de las finanzas
del Estado, reforma del sistema monetario, mejor del gobierno de las provincias
y elebración de juegos públicos. En el año 45 se hace
dar el cargo de Imperator y en el 44 el de dictador vitalicio. Finalmente,
algunos políticos importantes entre los que se contaban el propio
hijo adoptivo de César, Bruto , preocupados por la alarmante tendencia
al monopolio del poder político que demostraba el César decidieron
asesinarlo. Esto tendría lugar durante los idus de marzo del año
44 a. C.
ESTILO
El género en el que
se ubica generalmente a Julio César es el comentario, la forma usual
que tenían los políticos romanos de dar cuenta de sus hechos
en la esfera pública. Este estilo autojustificatorio encuentra sus
antecedentes en la obra de políticos anteriores, como Sila; además,
sabemos que César tenía muchos detractores y estaba sometido
al control del Senado. Uno de sus contrincantes en la arena política
fue Cicerón, quien no por ello deja de reconocer la excelencia del
estilo literario de su oponente. El tono de César es conciso pero potente, combina una sintaxis sencilla
pero elegante con la claridad y precisión a la hora de relatar los acontecimientos. De hecho, no se han hallado demasiadas incoherencias históricas, pero su credibilidad reposa sobre todo en el estilo sobrio y con pretensiones de objetividad, cuya máxima manifestación está en el empleo del estilo indirecto. Aunque lo que relata son sus propias gestas habla de sí mismo en tercera persona, de modo que la distancia generada entre el autor y el sujeto de lo narrado (que son el mismo) da la ilusión de distanciamiento deseada. En cuanto al léxico, César huye tanto de los vulgarismos como de cultismos arcaizantes y organiza la sintaxis en oraciones cortas en forma de sentencias (hipotaxis) con frases descriptivas más elaboradas (parataxis), frecuentemente subordinadas pero comprensibles. Utiliza la
lengua latina con fluidez en su forma no literaria, lo que nos permite
suponer que su estilo está más cercano a su uso habitual
que el de otros autores, aunque no debe olvidarse que sí existía
una vocación claramente literaria en
su obra. No se trata, pues,
de meras crónicas legadas a la posteridad en forma de apuntes, sino
que se pretende elevar este género a la categoría de arte.
Tampoco debe obviarse el carácter persuasivo de César, que
estaba acostumbrado a defenderse y acusar en intervenciones públicas,
aunque no emplee el estilo retórico en boga en aquella época,
de herencia isocrática.
Tenemos dos obras de su mano
cuya autenticidad podamos atestiguar sin ningún género de
duda. La Bellum civile, que trata de los acontecimientos que le
llevaron a ocupar el poder tras la lucha con Octavio, aparece tratada con
mayor cuidado y plenitud, probablemente debido
a que éste episodio era el que podía suscitar mayores críticas.
En Bellum gallicum encontramos que faltan libros, por lo que se
la considera incompleta. Sin embargo es rica en datos geográficos
y etnográficos, César describe las costumbres de galos y
germanos con cierto detalle, porque era un tema que interesaba a sus contemporáneos
romanos, cumpliendo así una importante función como difusor
de conocimientos antropológicos.
OBRAS
La
guerra de las galias
La
guerra civil
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