BIOGRAFÍA
Aristóteles nació el
384 a.C. en Estagira (Macedonia) y su padre Nicómaco era el médico
de cabecera del rey de Macedonia, Amintas. Cuando tenía diecisiete
años (368 a.C.), el joven filósofo acudió a la ciudad
de Atenas para entrar en la Academia de Platón, permaneciendo allí
como discípulo y colaborador de éste hasta su muerte en el
347 a. C. Después Aristóteles abandonó la ciudad para
realizar una serie de viajes que le llevarían por varias ciudades
de Asia Menor hasta el 343 a.C., cuando el nuevo rey macedonio, Filipo
II, solicitó sus servicios para educar a su heredero Alejandro,
quien sería conocido por la historia como Alejandro Magno, el fundador
de un vasto imperio que llegaría desde las tierras helenas hasta
el Indo y que consiguió doblegar bajo su dominio al legendario enemigo
de Grecia, el Imperio Persa. Antes de esto, tras abandonar la Academia
se dirigió a Aso (Misia) en la costa jonia, junto con otros discípulos
de Platón, como Clístenes, Teofrasto o Jenócrates.
Allí hizo amistad con el gobernador de la región, Hermias,
quien les cedió un terreno para que se dedicasen allí a sus
estudios y la mano de su sobrina Pitíade, que sería la primera
mujer del filósofo. Cuando Hermias fue crucificado por conspirar
contra los persas, Aristóteles le dedicó un himno funerario.
Después partió a Mitilene, en la mítica isla de Lesbos,
en donde continuaría sus investigaciones en compañía
de Teofrasto, quien también fue con él cuando partió
a Macedonia a educar al joven Alejandro. De esta relacción entre
Aristóteles y su real discípulo se ha escrito bastante, aunque
parece innegable que el muchacho tenía ideas propias y no se dejó
influír demasiado por la teoría política del maestro,
que le aconsejaba tratar con especial cuidado a los griegos, manteniendo
a sus súbditos persas sometidos. Estos consejos estaban recogidos
en una obra hoy desaparecida del filósofo, llamada Alejandro,
o Sobre la colonización. Sin embargo, la idea colonizadora
de Alejandro era mucho más universalista: él pretendía
unificar a todos los pueblos bajo su dominio en una cultura ecléctica
que abarcase los aspectos mejores de la cultura helénica con el
influjo oriental. Esta vocación unificadora acarrearía al
joven conquistador problemas incluso con sus propios soldados y súbditos
macedonios, reacios a rendirle los honores divinos al estilo oriental que
el conquistador exigía, como la proskínesis, rito
en el que los vasallos debían posternarse ante su soberano en posición
de adoración religiosa. No obstante, es posible que el influjo de
Aristóteles se dejase ver en otros aspectos de la educación
de su pupilo, como por ejemplo la devoción por la cultura y la literatura
griegas. Cuenta la leyenda que Alejandro llevaba siempre consigo una edición
de la Ilíada comentada por el maestro, quien, antes de abandonar
Macedonia dejó a su sobrino Calístenes como consejero al
servicio de Alejandro, decisión que tendría funestas consecuencias,
pues Calístenes sería ejecutado al encontrársele sospechoso
de traición.
En el año 340 a.C. Aristóteles
regresa a Atenas, en donde fundará una nueva escuela filosófica
de modo paralelo a la Academia platónica, que llamó el Liceo
por estar localizada en un bosquecillo consagrado a Aplolo lycos,
el lobo. También se le llamó Perípatos, por la costumbre
que tenían sus miembros de pasear por los caminos del parque al
tiempo que discutían cuestiones filosóficas. Este Liceo carecía
de sede propia, y parece que las clases se impartían en edificios
públicos. A la muerte de su fundador, la escuela pasaría
a manos de Teofrasto, que sería el primero en ordenar y catalogar
las obras aristotélicas. Aristóteles murió de una
afección estomacal en Calcis, en la isla de Eubea, lugar al que
se había retirado por miedo a posibles represalias en Atenas, donde
se estaba forjando una revuelta antimacedónica suscitada por la
prematura muerte de Alejandro. Falleció en 322 a.C., tan solo un
año después que su antiguo discípulo, acompañado
por su segunda mujer, Herpílide, y sus dos hijos, Nicómaco
y Pitíade.
ESTILO
A pesar de que su nombre haya llegado
hasta nosotros como el de uno de los filósofos más importantes
de su antigüedad, no es en absoluto desdeñable su labor como
científico, impulsado por una curiosidad insaciable de conocer las
causas de todo cuanto le rodeaba, los fenómenos naturales, los astros,
los ciclos de la vida animal y sus especies... Tocó gran variedad
de temas, entre ellos la historia de las constituciones griegas, la retórica,
la ética e incluso es uno de los primeros críticos literarios
del mundo clásico. Esta multiplicidad de campos de estudio era abordada
desde un método empírico, basado en la investigación
positiva y sistemática, constantemente contrastada con el mundo
sensible. A pesar del innegable influjo que ejerció sobre él
la figura de su maestro Platón, este método constituye un
posicionamiento crítico frente al planteamiento platónico
generalista y esencialista. Aristóteles, más que el creador
de un sistema metodológico completo y cerrado, era un investigador
interesado en la creación de categorías conceptuales en las
que pudiera abarcar la realidad. La mayoría de sus tratados son
notas tomadas casi taquigráficamente de sus clases y conferencias,
posteriormente organizadas por sus discípulos: Teofrasto, Apeliconte
y Andrónico, que aplicaron sucesivamente criterios clasificatorios
a la vasta obra del maestro. A este último le debemos la actual
división en libros según un criterio de conocimiento: los
libros teóricos, que abarcan la metafísica y el estudio de
las ciencias naturales, los prácticos, dentro de los que se encuadran
la Ética y la Política, los productivos, poética y
retófica, y finalmente los libros de lógica. La lógica
era para Aristóteles, más que un contenido en sí mismo,
un método argumentativo aplicable a todas las ciencias.
En cuanto al estilo, Aristóteles
ha sido frecuentemente acusado de emplear un lenguaje tosco, repleto de
términos excesivamente técnicos. Sin embargo muchos de los
grandes literatos romanos, como Cicerón o Quintiliano, alaban la
belleza y precisión retórica de su estilo, cosa que sólo
podemos explicarnos diciendo que estos autores habían entrado en
contacto con obras más elaboradas estilísticamente que hoy
han desaparecido. De lo que no cabe duda es de que, frente al lenguaje
fácilmente comprensible de los diálogos platónicos,
los tratados de Aristóteles están dirigidos a un lector culto
y familiarizado con la terminología especializada que se emplea
en ellos. Se da gran importancia a la definición de los términos
que van a emplearse, delimitando lo más claramente posible los varios
significados de la palabra para luego escoger uno, o incluso dotarlo de
un valor que antes no tenía. Comienza a menudo sus obras exponiendo
las opiniones existentes sobre el tema que se va a tratar, lo que ha convertido
a Aristóteles en una de las fuentes doxográficas más
importantes sobre los filósofos presocráticos. Después
se centra en los términos que va a definir: naturaleza, potencia,
acto, devenir, ser... Otro rasgo notable de este autor es la gran variación
estilística que se da a lo largo de sus escritos en función
del tema tratado.
OBRAS
Lógica
Las Categorías
De Interpretatione
Analítica priora y posteriora
Tópicos
Refutaciones sofísticas
Filosofía natural
Física
Sobre el cielo
Sobre la generación y
la corrupción
Meteorologia
Sobre el alma
Parva naturalia:
Sobre la sensación
Sobre la memoria y la reminiscencia
Sobre el sueño y la vigilia,
sobre los sueños
Sobre la adivinación por
el sueño
Sobre la vida larga y breve
Sobre la juventud y la vejez
Sobre la vida y la muerte
Sobre la respiración
Historia de los animales
Sobre las partes de los animales
Sobre el movimiento de los animales
Sobre la generación de
los animales
Otros
Metafísica
Ética a Nicómaco
Política
Poética
Retórica
Constitución de Atenas
Ética a Eudemo (?)